
Últimamente he estado bastante ocupado con varios proyectos, entre ellos una nueva serie de libros sobre pintura para wargames. Aunque ahora mi interés se inclina más hacia la fantasía que hacia la temática histórica, sigo trabajando en varios proyectos relacionados con la Segunda Guerra Mundial (¡estad atentos!).
El motivo de este cambio tiene nombre propio: Trench Crusade, un juego relativamente reciente cuya atmósfera (una inquietante fusión de estética grimdark, simbolismo religioso e inspiración histórica) ha cautivado a miles de aficionados al modelismo y la pintura. Su universo, forjado entre el barro y la locura de una guerra santa librada a través de interminables trincheras, resulta tan fascinante como sobrecogedor. La combinación de la devoción medieval con la guerra de comienzos del siglo XX crea una belleza inquietante a la que es difícil resistirse. Y yo soy uno de los muchos que han caído bajo su hechizo.
Actualmente estoy trabajando en varios proyectos relacionados con este universo, entre ellos una banda española, así que podéis esperar mucho más contenido sobre Trench Crusade en el blog. Quería crear una serie de tutoriales dedicados a la construcción y pintura de escenografía para Trench Crusade, ya que recientemente he redescubierto el placer de fotografiar miniaturas en escenarios. Para ello necesitaba preparar una nueva colección de piezas. En este primer tutorial veremos cómo pintar estructuras de hormigón. Muy pronto publicaré también guías dedicadas a efectos de óxido sobre erizos anticarro heréticos y a la construcción de un tramo de trinchera completamente desde cero.
Con la popularización de la impresión 3D es posible llenar nuestras mesas de juego con escenografía en muy poco tiempo. Aunque la calidad actual es impresionante, uno de los inconvenientes de las piezas impresas (especialmente mediante impresoras FDM de filamento) son las líneas de impresión visibles, que pueden estropear ligeramente el acabado, aunque no afecten a la jugabilidad. Como estas piezas están pensadas principalmente para fotografía, este aspecto cobra mucha más importancia. En este tutorial veremos cómo transformar una sencilla pieza impresa en 3D de Diceverse en una convincente fortificación de hormigón.
Paso 1
Podríamos lijar toda la superficie, pero además de ser un proceso lento, tampoco es recomendable debido al polvo que genera. La solución más sencilla y efectiva consiste en cubrir toda la pieza con una textura acrílica. Para ello podemos utilizar Concrete Texture A.MIG-2158, que no solo reproduce perfectamente la rugosidad del hormigón, sino que además cubre completamente las líneas de impresión. Su color gris natural permite conseguir textura y color en un único paso.
La pasta no se aplica con pincel, sino con una espátula o incluso con un trozo de plástico viejo, extendiéndola de forma irregular para reproducir el aspecto desigual propio del hormigón vertido.

Paso 2
Mientras la textura acrílica sigue húmeda podemos incrustar pequeños elementos decorativos, impresos en resina, como velas, cruces o cadenas (en Cults3D podéis encontrar muchísimas opciones, por ejemplo en el perfil de MrJarrrrr). Estos pequeños detalles rompen la monotonía del hormigón y enriquecen visualmente la pieza, aportándole un aspecto más pesado, recargado y opresivo, perfectamente acorde con la atmósfera de Trench Crusade.

Paso 3
Una vez seca la textura, enriquecemos el hormigón introduciendo ligeras variaciones cromáticas. Para ello utilizamos pinturas acrílicas muy diluidas aplicadas con aerógrafo. En este caso usé los AMMO Shaders, ideales para crear transiciones suaves y aumentar la sensación de profundidad, aunque cualquier pintura acrílica muy diluida servirá. Utilicé A.MIG-0853 Dirt, de tono marrón, y A.MIG-0858 Ash Black, un negro muy oscuro, aplicándolos de forma muy ligera alrededor de los bordes, los recovecos y la parte inferior de la estructura para simular suciedad y polvo acumulados.
Estas suaves veladuras rompen la uniformidad del gris y aportan al hormigón un aspecto mucho más natural y envejecido.

Paso 4
Para aumentar el contraste aplicamos dos capas sucesivas de pincel seco. La primera se realiza sobre toda la pieza utilizando Light Grey A.MIG-0601, resaltando la textura del hormigón. Después aplicamos una segunda pasada mucho más selectiva con White A.MIG-0600, únicamente sobre las aristas y los detalles más prominentes. Es muy importante descargar casi toda la pintura del pincel antes de empezar; de lo contrario, el exceso de pintura podría cubrir la textura que acabamos de crear.

Paso 5
Ahora llega el momento de pintar los pequeños detalles, como la cruz y las velas, con pinturas acrílicas y con vuestra técnica habitual. No hace falta un acabado extremadamente limpio, ya que estos elementos tienen una función principalmente ambiental. En la cruz utilicé nuevamente la técnica del pincel seco para resaltar rápidamente su textura. Las velas recibieron primero un lavado marrón oscuro para reforzar las sombras y, posteriormente, recuperé el color hueso en las zonas elevadas para devolverles la luz y el contraste.

Paso 6
Aquí es donde realmente la pieza cobra vida. Utilizaremos óleos, que, a diferencia de las pinturas acrílicas, se diluyen con disolvente para esmaltes y tardan varias horas en secar Su principal ventaja es la enorme facilidad con la que pueden difuminarse, permitiendo crear efectos muy realistas de suciedad, chorretones, manchas y acumulaciones. Es una técnica que utilizo con mucha frecuencia en vehículos (por ejemplo, en los pasos 20-24 de este otro tutorial).
Para este trabajo escogí tres colores: Oilbrusher A.MIG-3508 Dark Mud, Oilbrusher A.MIG-3510 Rust, Oilbrusher A.MIG-3512 Dark Brown.
Podemos usar los óleos de varias formas:
- Filtro: los diluimos con un 50-70 % de A.MIG-2019 Enamel Odourless Thinner y luego los aplicamos selectivamente sobre la superficie. Los marrones más oscuros los concentramos en la parte inferior simulando barro y suciedad, mientras que los tonos rojizos los reservamos para zonas metálicas o especialmente castigadas por la intemperie. Es importante entender que aquí no estamos realizando un lavado, sino aplicando filtros, es decir, capas extremadamente finas y translúcidas que aportan riqueza cromática sin saturar la superficie.
- Efecto de escurrido: usamos los óleos sin diluir para crear chorretones de óxido. Pintamos una fina línea vertical desde la parte superior o desde elementos decorativos metálicos y, a continuación, la difuminamos hacia abajo con un pincel ligeramente humedecido en disolvente.
Podemos acelerar el secado con un secador de pelo y repetir el proceso tantas veces como sea necesario para aumentar la riqueza del acabado. 
Paso 7
Como toque final podemos añadir alambre de espino, reforzando el carácter industrial y opresivo tan característico de Trench Crusade. Fijamos el alambre con cianoacrilato alrededor de la estructura de hormigón, procurando que adoptase una disposición natural. Para pintarlo comenzamos aplicando una base de tonos oxidados acrílicos, utilizando Rust IONIC-0156 y Black Brown IONIC-0160. Posteriormente, integramos el conjunto con los mismos óleos que usamos previamente, difuminándolos suavemente alrededor de los puntos en los que el alambre entra en contacto con el hormigón.

Paso 8
Como paso opcional, podemos aplicar una fina capa de barniz mate para proteger la pintura y unificar el acabado de toda la pieza.

Apliqué exactamente esta misma técnica para pintar varios muros e incluso un par de búnkeres.

Si os ha gustado este tutorial, no os perdáis nuestro nuevo libro sobre Escenografía para Wargames, en el que ampliamos en profundidad temas como las fortificaciones (incluyendo construcciones desde cero con espuma) y exploramos decenas de escenarios diferentes: praderas, desiertos, zonas industriales, paisajes nevados y mucho más.

