Tras el artículo anterior dedicado a fortificaciones de hormigón, esta segunda entrega de la serie de escenografía para Trench Crusade se centra en cómo crear efectos de óxido sencillos pero muy efectivos sobre un obstáculo anticarro o barricada de VargasMiniatures. Hoy en día disponemos de una amplia gama de productos para reproducir efectos de óxido de forma realista imitando el proceso natural de oxidación del metal, lo que facilita enormemente nuestro trabajo. Estos efectos, tan dramáticos, caóticos y aleatorios por naturaleza, encajan a la perfección con la atmósfera grimdark de Trench Crusade. En este tutorial utilizaré el set U-RUST de AMMO, que ya había empleado anteriormente en miniaturas de infantería (aquí).

Paso 1

Con una cuchilla de modelismo y limas eliminamos las marcas de los soportes y suavizamos las líneas de impresión. Una vez preparada la superficie, aplicamos una capa uniforme de imprimación negra, por ejemplo TITANS HOBBY Black Matt Primer TTH100. Esta base oscura es fundamental: proporciona una excelente adherencia y crea la base perfecta sobre la que construiremos posteriormente los distintos efectos de oxidación.

Paso 2

Cuando la imprimación esté completamente seca, comenzamos a crear la estructura metálica del obstáculo utilizando la clásica técnica del pincel seco. Tras cargar el pincel de pintura y descargar casi toda la pintura sobre papel absorbente, lo pasamos suavemente sobre toda la superficie con movimientos amplios y controlados. Para esta primera pasada general empleamos un tono metálico oscuro, como DIO Drybrush Gun Metal A.MIG-0622.

Paso 3

Refinamos el volumen aplicando un segundo pincel seco con un tono metálico más claro, como DIO Drybrush Light Metal A.MIG-0621.En esta ocasión el trabajo es mucho más selectivo, concentrándonos principalmente en las aristas y esquinas para aumentar el contraste y definir mejor los volúmenes.

Paso 4

Aplicar una capa de barniz en este punto es completamente opcional. Personalmente, suelo omitirla cuando la pieza ha sido correctamente imprimada, ya que la imprimación proporciona suficiente resistencia para trabajar posteriormente con los productos de envejecimiento.

Para simular el óxido utilizaremos dos productos de la gama U-RUST:

  • U-RUST Oxide Grime A.MIG-2256, un medio de óxido semilíquido que se aplica fácilmente con el pincel.
  • U-RUST Powdered Oxide A.MIG-2250, un polvo muy fino similar a un pigmento que debe mezclarse previamente con agua.

La combinación de ambos permite obtener una textura mucho más rica y compleja, que reproduce diferentes fases del proceso de corrosión. La gama U-RUST dispone, además, de otros productos con los que podemos obtener distintos tipos de óxido según nuestras necesidades.

En este caso preparé una mezcla compuesta por un 70 % de Oxide Grime y un 30 % de Powdered Oxide, añadiendo únicamente unas gotas de agua hasta obtener una consistencia homogénea y fácil de aplicar. Mezclé todos los componentes directamente con el pincel. Esta combinación genera un contraste muy interesante entre los tonos ocres aportados por el Powdered Oxide y los matices más oscuros y azulados del Oxide Grime.

 

Paso 5

Con un pincel viejo comenzamos a aplicar la mezcla de forma irregular sobre toda la superficie. La clave consiste en crear variedad, alternando depósitos finos con otros mucho más gruesos. Concentramos la mayor acumulación en las juntas, recovecos y zonas donde el agua tendería a estancarse, ya que son los primeros lugares donde aparece la corrosión y ayudan a reforzar el realismo del conjunto. En las superficies más lisas o expuestas aplicamos una capa más fina, permitiendo que parte del metal permanezca visible.

Esta aplicación irregular genera una transición muy convincente entre zonas con óxido reciente y otras con una corrosión más avanzada, aportando profundidad y riqueza visual.

Paso 6

Mientras la mezcla continúa húmeda utilizamos un pequeño trozo de esponja para retirar suavemente el exceso de producto de las aristas más expuestas. Dando pequeños toques y arrastrando ligeramente la esponja sobre los cantos conseguimos que vuelva a aparecer el metal iluminado mediante pincel seco, aumentando el contraste de forma muy natural.

Paso 7

Dejamos secar completamente la mezcla durante unos 15 minutos. A medida que fragua, el óxido comienza a mostrar su aspecto definitivo, desarrollando unos intensos tonos rojizos característicos de los productos U-RUST utilizados.

Llegados a este punto el resultado ya es muy realista: una superficie rica en texturas, con una distribución muy natural de la corrosión. De hecho, si lo deseamos, podríamos dar el trabajo por terminado aquí, obteniendo un acabado que representa perfectamente un metal en una fase temprana o intermedia de oxidación.


Paso 8

Si queremos llevar el efecto un paso más allá, podemos utilizar los U-RUST Reactors, productos que activan químicamente el proceso de oxidación. Existen dos variantes, Reactor 1 y Reactor 2, cada una con resultados ligeramente diferentes. Podemos emplearlas por separado para obtener un efecto más controlado o combinarlas para conseguir una mayor variedad cromática y texturas mucho más dramáticas. Se trata de productos líquidos y ácidos, por lo que conviene manipularlos con cuidado, aplicándolos en pequeñas cantidades y evitando el contacto tanto con la piel como con nuestras herramientas. Este paso intensifica considerablemente el óxido, generando variaciones tonales mucho más profundas y complejas.

 

Paso 9

Con un pincel fino aplicamos los reactores únicamente en las zonas donde queremos potenciar la oxidación. Podemos utilizar cada reactor en áreas distintas para obtener diferencias sutiles de color o hacer que ambos se solapen parcialmente para producir reacciones más intensas e impredecibles. Al concentrar el producto en lugares concretos guiamos la reacción química hacia aquellas zonas donde, de forma natural, el metal comenzaría a oxidarse antes.

Paso 10

Para enriquecer todavía más el acabado podemos aplicar los reactores mediante pequeñas salpicaduras irregulares. Basta con golpear suavemente el pincel con un palillo (evitando hacerlo con el dedo, salvo que llevemos un guante) para proyectar diminutas gotas sobre la superficie. Al secarse, estas pequeñas salpicaduras generan manchas de oxidación completamente aleatorias, reproduciendo de forma muy convincente cómo aparece el óxido tras la exposición a la humedad, los impactos o el desgaste ambiental.


 

Paso 11

Ahora solo queda dejar reposar la pieza durante toda la noche para que la reacción química finalice completamente. A la mañana siguiente la oxidación habrá alcanzado su aspecto definitivo, mostrando unos patrones de óxido extraordinariamente realistas y totalmente aleatorios. 

 

 

 

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